Selección para jefes de cuadrilla y almacén
Estas tres piezas concentran la mayor parte de los pedidos recurrentes que salen de nuestro almacén en Puerto Peñasco: calzado que aguanta el pliegue, chalecos que se ven a distancia y cascos que rotan entre turnos. Si coordinas compras para una constructora, aquí está el punto de partida antes de armar la requisición por volumen.
Calzado para cuadrillas de obra civil
Personal en vialidades y patios de maniobra
Rotación de turnos y trabajo en altura
Antes de cerrar un pedido por volumen, conviene dejar claros los alcances. Aquí reunimos las dudas que más aparecen cuando una constructora arma su cuadrilla, desde el uso previsto de cada pieza hasta lo que sí podemos y no podemos personalizar.
No. El casquillo protege la puntera contra impacto y compresión, pero no reemplaza la suela dieléctrica ni el recubrimiento contra perforación. Si la cuadrilla trabaja cerca de tableros energizados o sobre material punzante, hay que revisar la ficha técnica completa de la bota antes de asignarla. Mezclar modelos sin verificar el entorno es la causa más común de reclamos posteriores.
Hablamos de surtido en cajas cerradas y tallas completas para cuadrillas, no de piezas sueltas para uso individual. El pedido se arma con tallas cerradas y medias tallas, y el grabado del nombre del contratista se cotiza aparte según la cantidad. Si tu plantilla rota entre turnos, conviene fijar una talla base por frente de trabajo antes de confirmar el pedido.
La cinta va cosida y no termosellada, justamente para que resista ciclos de lavado sin despegarse en las orillas. Aun así, el reflejo pierde eficacia con el uso continuo y el contacto con grasa o solvente. Recomendamos reponer el chaleco cuando la cinta ya no devuelve luz de forma uniforme, no solo cuando se ve sucio.
El modelo con barbiquejo de cuatro puntos está pensado para andamios y maniobras con riesgo de caída del casco, pero eso no convierte la pieza en un sistema anticaídas. La protección contra caída de persona es un equipo distinto. Aquí hablamos solo de protección craneal contra impacto y de mantener el casco sujeto durante la maniobra.
Sí, siempre que el volumen lo permita. Lo que no hacemos es surtir piezas sueltas fuera de una talla cerrada, porque rompe el empaque y complica el control de inventario en obra. Si necesitas una combinación específica de tallas, colores y bordado, conviene definirla antes de confirmar para evitar ajustes posteriores.
Se revisa contra la ficha técnica del lote y, si el defecto es de origen, se repone dentro del pedido. Lo que queda fuera de cobertura es el desgaste normal por uso, el corte con herramienta o el daño por exposición química no prevista. Por eso insistimos en que el cliente confirme el entorno real de trabajo antes de asignar el modelo.